Steam installeren
inloggen
|
taal
简体中文 (Chinees, vereenvoudigd)
繁體中文 (Chinees, traditioneel)
日本語 (Japans)
한국어 (Koreaans)
ไทย (Thai)
Български (Bulgaars)
Čeština (Tsjechisch)
Dansk (Deens)
Deutsch (Duits)
English (Engels)
Español-España (Spaans - Spanje)
Español - Latinoamérica (Spaans - Latijns-Amerika)
Ελληνικά (Grieks)
Français (Frans)
Italiano (Italiaans)
Bahasa Indonesia (Indonesisch)
Magyar (Hongaars)
Norsk (Noors)
Polski (Pools)
Português (Portugees - Portugal)
Português - Brasil (Braziliaans-Portugees)
Română (Roemeens)
Русский (Russisch)
Suomi (Fins)
Svenska (Zweeds)
Türkçe (Turks)
Tiếng Việt (Vietnamees)
Українська (Oekraïens)
Een vertaalprobleem melden
Tu pelo negro, como la noche en calma,
cae libre, rozando el viento y la nostalgia.
En cada mechón se esconde un susurro,
y en tu mirada, Iveka, encuentro mi refugio.
Eres como esas sombras que no dan miedo,
más bien invitan a perderse en su misterio.
Con cada paso, dejas huellas ligeras,
pero en mi corazón, marcas huellas eternas.
No hace falta que digas demasiado,
porque en tu silencio hay un eco dorado.
Tu presencia lo llena todo sin esfuerzo,
y en ese espacio, el amor encuentra su verso.
Te miro, y en lo simple hallo el amor,
en tu cabello oscuro, en tu ser sin temor.
Iveka, en ti encuentro algo sincero,
un sentimiento que es libre, y al mismo tiempo, entero.
⠀⣼⣿⣿⣿⣷⡀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀
⣼⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣦⣄⡀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀
⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣷⣶⣤⣤⣶⣶⣿⣿⡗
⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⠟
⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⠃⠀⠀⠀
⣿⣿⡇⠜⠙⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿ ⠀
⣿⣿⣿⣶⣿⣿⣿⣿⣿⠋⡹⠙⣿⣿⣿⡇⠀⠀
⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣷⣶⣾⣿⣿⠛⠀⠀⠀⠀⠀
⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⣿⡟⠛⠁⠀⠀⠀⠀⠀⠀
⣿⣿⡿⠻⠿⠿⠿⠿⠛⠹⠑⠀⠀
⠟